martes, 29 de noviembre de 2011

Aprobaron cultivo de maíz transgénico

El Consejo de Estado galo avaló ayer el cultivo de maíz transgénico en Francia y anuló la cláusula de salvaguardia que aplicó el Gobierno después de que la justicia europea fallase a favor de la siembra de maíz genéticamente modificado.

No obstante, el Gobierno mantiene su oposición al cultivo de maíz transgénico del grupo estadounidense Monsanto (MON810) y estudia nuevas fórmulas para prohibirlo en Francia, informaron en un comunicado conjunto los ministerios de Agricultura y de Ecología.

"Persisten las dudas sobre la inocuidad medioambiental de ese maíz", señaló el Gobierno en una nota en la que se recuerda que el Alto Consejo de Biotecnología (HCB) de Francia ya dejó constancia de su preocupación sobre el asunto en diciembre de 2009.

Sin embargo, el Consejo de Estado, la más alta jurisdicción administrativa de Francia, estimó que el Ministerio de Agricultura no pudo aportar pruebas "de la existencia de un nivel de riesgo particularmente elevado para la salud o el medioambiente" que justificase la cláusula de salvaguardia contra el maíz transgénico.

Fue el grupo Monsanto, entre otros, el que recurrió al Consejo de Estado, después de las dos moratorias, una de 2007 y otra de 2008, que prohibían la utilización en Francia de semillas de maíz genéticamente modificado.

El Consejo de Estado, que consultó al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), consideró que los Estados miembros de la UE no pueden adoptar ese tipo de medidas de urgencia si no establecen que su no aplicación puede representar "un riesgo importante que ponga en peligro y de forma manifiesta la salud humana, animal o el medioambiente".

Según declaró la organización ecologista Greenpeace tras conocerse la decisión del Consejo de Estado, el proceso jurídico "no debe ocultar el verdadero problema de fondo" que radica en que "desde febrero de 2008, ningún estudio científico serio ha eliminado los riesgos que representan los organismos genéticamente modificados (OGM) para el medioambiente ni a asegurar su inocuidad para la salud humana".

Sin embargo, los productores de semillas pidieron al Gobierno que asuma sus responsabilidades y concrete la "libertad de cultivar OMG en Francia" después de que la justicia haya establecido que las cláusulas de salvaguardia carecían de fundamentos jurídicos.

Francia decidió la prohibición de las semillas transgénicas MON810 autorizado por la Unión Europea en 1998, como consecuencia de "varios interrogantes sobre sus impactos medioambientales", según los argumentos del Gobierno galo.

Además de Francia, otros países de la UE como Grecia, Alemania, Luxemburgo, Austria y Hungría aplican este tipo de salvaguardas.

España, sin embargo, es el país de la UE con más superficie de OGM, con un 80% de las plantaciones de maíz transgénico y una extensión nacional que ronda las 76.000 hectáreas.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Rancho Viejo, una fórmula para abandonar la zafra

“Antes nos quedábamos 15 o 20 personas en la comunidad cuando llegaba la zafra. Ahora, con este proyecto, quedamos 70”. Habla Julián Iti, cabeza de una de las 82 familias que se han beneficiado con un proyecto de buenas prácticas agroganaderas que funciona en Rancho Viejo. A partir de mayo, cuando empieza la zafra en el norte cruceño, desde estas comunidades del sur chaqueño salen los buses que retornarán con los obreros cuatro o cinco meses después. Durante ese tiempo, las parcelas quedan descuidadas. Desde Rancho Viejo salen los hombres y cruzan a pie el río Parapetí, que en ese lugar tiene dos kilómetros de ancho y en esta época está sembrado de dunas de hasta dos metros de altura. Ningún microbús ingresa hasta el lugar.


Los proyectos productivos comenzaron en la zona hace 11 años. El de Rancho Viejo empezó en 2008 con dinero de la cooperación española y ahora continúa con fondos del BID. No es poco arriesgar primero casi medio millón de euros (de la Generalitat Valenciana) y después 150.000 dólares (del BID), pero la contraparte más importante viene de la comunidad. Sin la insistencia de los hombres y las mujeres de este lugar, a través de la Capitanía del Alto y Bajo Isoso (CABI) no se habría empezado a perfeccionar el cuidado del ganado de raza criolla que se compró con ese dinero.

Cada familia recibió, en dos entregas, un total de ocho cabezas seleccionadas, adquiridas del proyecto Yabaré de mejoramiento de ganado criollo, de la Universidad Gabriel René Moreno.

MADRES SOLTERAS Y EL INFALTABLE ENFOQUE DE GÉNERO
Cada mañana, la capitana Adela Choipa prepara el desayuno para sus hijos y recorre los 300 metros que hay desde su casa hasta el corral. En lugar de la tradicional superposición de troncos delgados, el corral es una infraestructura con sólidos machones y tablones unidos con fuertes cables. Choipa debe cumplir con su turno de limpiar los bebederos. Las 14 mujeres que actualmente se encargan de la ordeña y la alimentación desconocían el manejo del ganado. “Nuestra fuerza no da como para cortar los machones. Eso lo hacen los hombres, pero nosotras pintamos la madera con aceite quemado dos veces al año”, cuenta en su musical guaraní, que traduce uno de los técnicos que trabaja con la Fundación Cerai, o Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional. La fundación es la ejecutora de esta iniciativa.
Como la capitana Adela, algunas de las mujeres son madres solteras. “Hay varias en Isoso. Por qué será. Hay más mujeres que hombres”, comenta Elio Iti.

LOS TÉCNICOS Y EL APELLIDO SEGUNDO
Reynaldo y Jorge no son hermanos aunque tengan el apellido Segundo. Decenas de personas lo llevan en este lugar. Reynaldo trabaja en la zona desde hace años, pero Jorge ha terminado recientemente su carrera como técnico veterinario en el Instituto Superior Técnico de Charagua, que está a 115 kilómetros. “Es una alegría trabajar en mi tierra ayudando a mi gente”, dice. Dentro de pocos años, Ribelino Segundo Iti regresará de Misiones (Argentina) con la gloria de ser el primer ingeniero en agroecología, nativo de Rancho Viejo. Fue becado por la Fundación Cerai.


Los técnicos explican que el manejo del hato no se limita al ramoneo. Para evitar que el frágil ecosistema chaqueño sufra sobrecargas, se han diseñado potreros para distribuir los animales en diferentes sitios. En un suelo expuesto a los vientos, con peligro de salinización y compactación, hay que cuidar las especies forrajeras. Por eso los potreros están en una superficie de 5.020 hectáreas, consolidadas a favor de la comunidad.


En esta superficie hay transectos o callejones por los que el hato va de un potrero a otro. ¡Hay diez kilómetros de estos callejones! Quizá no resulte interesante saber que hay más de 46 kilómetros de alambradas internas, pero sí que en el hato el índice de natalidad de las vaquitas se ha incrementado de un 40% a un 70%. Aumentaron de 150 a 190 kilos de peso y la producción de leche se ha triplicado: de un litro diario a tres. De las 600 cabezas iniciales hay unas 800. Todo eso, gracias a que se empezó a realizar un manejo productivo, como el control sanitario. Pero todavía es poco.


Una de las estrategias consiste en alimentar al ganado con los pastos nativos y otros vegetales que solo conocen quienes viven en el bosque seco chaqueño. El choroquete provee hojas en tiempo seco; también se aprovecha el mistol, la algarrobilla y el porotillo. Inés Montenegro muestra cómo se recoge el garabatillo. Toma una vara de casi tres metros y comienza a buscar entre los árboles. Crecen pegados a los troncos. Cuando ve alguno, lo engancha de una de sus hojas, que parecen tentáculos. Lo desprende del árbol y lo introduce en una bolsa. Luego deshojarán el garabatillo para evitar que las vacas se atoren. Detalle importante: pese al forraje chaqueño, es necesario darle al ganado un suplemento de yodo. explica el veterinario Richard Villarroel. “Sin yodo, aumenta la retención placentaria en las vacas”. Si la placenta no se desprende, pueden ocurrir infecciones y hasta la muerte del animal.

Pionera. Las mujeres de esta comunidad aprendieron a manejar el ganado. Recibieron semillas para iniciar un huerto familiar


Por primera vez se ha sembrado sorgo híbrido en las parcelas de Rancho Viejo. Las tres hectáreas de sorgo se sumarán a las siete de maíz chiriguano. A eso se debe la presencia de un tractor, utilizado para preparar el terreno. Cuando concluya la campaña, se comenzará a preparar heno. La intención es asegurar la alimentación durante la prolongada sequía.
Para hacer todo esto fue necesario realizar una organización interna. Gracias a ella se puede pagar a un vaquero, que se ocupa de trasladar el ganado entre los potreros y de revisar si tiene alguna enfermedad. Cada familia entrega Bs 4 para pagar su sueldo, que se completa con aportes de arroz, frejol, yuca y maíz para su alimentación.


Con los responsables ya definidos, los pobladores se han inscrito en Agacabi, que es la Asociación de Ganaderos de la Capitanía del Alto y Bajo Isoso. En la comunidad La Brecha está la sede de Agacabi, que fue creada en 2001. Es una casita de tres habitaciones que comparte espacio con la sede de la CABI (Capitanía del Alto y Bajo Isoso). Ahí están enterrados los restos de Bonifacio Barrientos, ‘Sombra Grande’, el legendario capitán de la zona, que murió en 1985.
Ignacio Álvarez es presidente de Agacabi. Explica que la asociación se ha fortalecido. “Teníamos 250 asociados, pero con los de Rancho Viejo somos 300. He visto que tienen bonitos animales”.


Agacabi comparte con los nuevos integrantes la aspiración de tener un centro de remates propio, para evitar que los intermediarios paguen precios muy bajos. Por ejemplo, llega un ‘rescatador’ con su camión y ofrece 800 bolivianos por una res de 100 kilos. El precio de mercado supera los 1.500 bolivianos, pero el rescatador se beneficia de la dificultad de los ganaderos para llevar su producto hasta Charagua. No es raro que en las comunidades el kilo gancho de carne se pague hasta 10 bolivianos. Como ejemplo: un kilo gancho en Santa Cruz supera los 17 bolivianos.

NO SABÍAN SEMBRAR
Nélida Romualdo suelta a su nieto y toma un azadón. El marido, silencioso, toma al niño y sigue a su mujer hasta un pequeño huerto. La mujer ha sembrado por primera vez y está esperando para cosechar cebollas, tomates, zanahorias y papa. Se ha sumado al proyecto, que contempla huertos familiares.
-¿Por qué no sembró antes, doña Nélida?


- Porque no tenía semillas. Tampoco sabía cómo manejar un huerto.
Ahora, todas las noches trae un poco de agua de la bomba de la comunidad y riega su pequeña parcela. En 30 días podrá comer las verduras que tanto ha cuidado.
La idea es fortalecer la seguridad alimentaria con 30 de estas pequeñas parcelas pensadas para cultivar hortalizas y frutas. Se distribuyeron semillas de hortalizas, 240 plantines de cítricos, además de la asistencia técnica.
Seguridad alimentaria. Quizá no se conoce con esas palabras, pero se entiende que la comunidad se esfuerza en variar su fuente de proteínas. Así se explica la presencia de las torcazas en algunas casas. El ave, similar a una paloma, está amarrada de una pata. Su función es actuar como señuelo. Se la coloca en los árboles y desde abajo se jala el hilo. La torcaza aletea y se acercan otras, que luego son derribadas a hondazos. Su carne es muy apreciada. Tampoco es raro que los niños cacen pavas. El perro taitetusero es una compañía frecuente, puesto que ayuda a cazar a los taitetuses y a los corechis o armadillos. El chancho tropero es muy apreciado.

NADIE QUERÍA QUEDARSE
Hay 115 alumnos en la escuelita Inchore Segundo, que lleva el nombre del poblador que instaló la primera escuelita en 1948. Hace cuatro años consiguieron habilitar el séptimo curso. Hay cuatro profesores con sueldo pagado por el Estado y uno voluntario. Es la única escuelita de la zona que no tiene una canchita polifuncional, explica el profesor Marcelo Velásquez. “Antes, los maestros venían y se quedaban hasta tres semanas. No aguantaban el clima”, cuenta.
De pronto, una muchedumbre de blanco aparece. Son los estudiantes que se reunieron para una fotografía y para mostrar el huerto escolar donde ya están creciendo las cebollas y la lechuga. La intención, explica el director Roberto Arriaga, es enseñar a los alumnos que hay varias formas de sembrar. Aprendieron el concepto del riego por goteo y utilizaron botellas de plástico para regar los cultivos. Son los que, en el futuro, manejarán la comunidad. Sus padres sueñan en tener, dentro de dos o tres años, una fábrica de yogur. Así resume Julián Iti su aspiración: “Se decía que los guaraníes solo reciben, pero también trabajamos. Pensamos en nuestros hijos. Ellos tienen que manejar la fábrica, porque nosotros somos todavía migrantes de la zafra”.

Harina, café y chocolate de cupesí
No se puede patentar una planta, pero sí sus usos. Eso es lo que hicieron las mujeres de Isoso con el algarrobo, llamado cupesí en la sabana cruceña y en guaraní se lo conoce como ivopei. Patentaron el procedimiento que les permite elaborar la harina, el café y el chocolate.
La capitana Leonisia Gutiérrez lidera uno de los grupos de elaboración de harina en Ivasiriri, una de las comunidades de Bajo Isoso. Durante esta época, los árboles ya están soltando sus frutos alargados, de sabor dulzón. Estas vainas tienen fama como reconstituyente y como estimulante del aparato reproductor. Con picardía, se cuenta que esta es la época de apareamiento de los burros, entusiastas consumidores de las vainas de algarrobo que abundan en el piso.
Las 20 integrantes de la Asociación de Productoras de Harina de Cupesí pueden reunir hasta 20 quintales en una temporada. Después de moler las vainas en un aparato también manual, se las deja secar. Se las coloca sobre una zaranda mecánica que funciona manualmente para separar el ‘jachi’ de la harina y se embolsa. Cada envase de cuarto kilo (250 gramos) cuesta 15 bolivianos. Si se tuesta un poco, se obtiene una bebida parecida al chocolate, y si el tostado se prolonga, se obtiene otra parecida al café. Ambos productos se venden en Santa Cruz.
En la comunidad La Brecha se produce champú elaborado con mistol, sábila y toco (conocido también como timboy). Se aplican criterios de comercio justo. Tejedoras como Brígida Segundo y Elena Segundo pertenecen a la Asociación de Tejedoras Sumbi Regua. Sus productos son conocidos en la capital del departamento y en otras ciudades.

PARAPETÍ, IMPONENTE

Durante siete u ocho meses el río Parapetí se seca. Las dunas tienen hasta dos metros de alto. Hay dos kilómetros entre una orilla y otra.

Al empezar las lluvias de diciembre, el río se llena y arriban serpientes hasta los bañados de Isoso.

Dicen que antes de los surazos, se oyen tambores en el río. Son los ecos de antiguos habitantes míticos.

Vida diaria

PARA EL SORGO
Por primera vez se ha sembrado un sorgo híbrido. Se preparará heno con maíz

POTREROS
Los tradicionales armados con rollizos dieron paso a otros con tablones y cables

PLUVIÓMETRO
Medir la cantidad de lluvia es importante. La sequía de la zona dura varios meses

Zafra.
Después de cinco meses de trabajo, los pobladores llegan con 30 quintales de víveres

Productores confirman poca existencia de azúcar para exportación

La ministra de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Teresa Morales, informó este domingo que continúa en proceso la verificación de las existencias almacenadas de azúcar en los ingenios del norte cruceño integrado y otros lugares como para dar un pronunciamiento final sobre la posible exportación de esos excedentes, una vez que el mercado interno se halle plenamente abastecido.

"Se está verificando, ese proceso está en curso y no hay nada definido", afirmó la Ministra de Estado este domingo pasado el medio día, cuando abandonaba su despacho situado en el Palacio de Comunicaciones.

También se le consultó si en el curso de la semana que comienza se reuniría con los productores cañeros y los representantes de los ingenios azucareros para analizar la situación, pero la ministra Morales no afirmó esa situación sino que más bien la dejó abierta a los acontecimientos futuros.

La interrogante nacía de la entrevista realizada por ANF a los responsables de los ingenios UNAGRO y GUABIRÁ quienes afirmaron, por separado, que una vez que concluya la verificación de existencias se dará un reunión de estos representantes con personeros de los ministerios de Desarrollo Productivo y Economía Plural, así como del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras

El Gerente de Relaciones Externas de UNAGRO, Miguel Montero, sostuvo que "solo tenemos disponibles para aportarle al Fondo de Exportación 320 mil quintales disponibles, pero podemos exportar -solamente por medidas de seguridad—200 mil quintales, no es ni el 10% de lo que podrían ser las exportaciones de Bolivia".

"Preferimos ser prudentes y no dar ninguna posibilidad de que en el futuro vuelva a falta azúcar. Tenemos 1,6 millones de quintales de los cuales 1,4 millones son para el mercado interno, lo vamos a guardar y pretendemos exportar 200 mil", afirmó Montero.

En tanto que el Presidente del Directorio de GUABIRÁ, Mariano Aguilera, manifestó que están a la espera de reunirse con las autoridades del área económica para verificar la sumatoria de la existencia de azúcar en almacenes y verificar su existen excedentes como para su exportación.

"Guabirá tienen en stock un millón 440 mil quintales, de las cuales su gran mayoría es para el consumo nacional, ya está comprometido y un poquito para exportación", afirmó Aguilera al declinar dar el monto de quintales que se podría exportar porque esperan la sumatoria final.

Aguilera finalmente se pronunció porque efectivamente una vez que se concluya con la sumatoria de existencia de quintales de azúcar debería darse la reunión con las autoridades nacionales para "sacar decisiones en conjunto".

Baja producción de la papa por la migración

El precio de la papa en el mercado local se mantiene relativamente estable. La carga de papa imilla cuesta Bs 360 y la arroba entre 40 a 45 bolivianos.

La papa imilla nueva de primera y de segunda tiene un precio que va de Bs 430 a 450 y la arroba está en Bs 45 a 50.

Las comerciantes aseguran que el precio sería más elevado si no llegara la papa del Perú, principalmente la holandesa utilizada para la papa frita en la comida rápida.

Según el análisis de la Fundación Milenio sobre la Economía del primer semestre del año 2011, Bolivia pasó de ser exportador a importador de la papa, debido a que actualmente sufre de un déficit del 20 por ciento de este producto, obligando al país a importar este producto tradicional andino de Perú y Argentina.

El economista Fernando Crespo, durante la presentación del informe argumentó que el subsector agropecuario que más preocupa es el de la papa que muestra que Bolivia tiene un déficit de hasta del 20 por ciento de papa, “lo cual hace cinco años era impensable, en un país de larga tradición de ser el centro de origen de la papa”, afirmó

El director del Servicio Departamental de Desarrollo Agropecuario (SEDAG), Rubén Paichucama, admitió que existe un “déficit histórico” en el volumen de la producción de la papa desde hace unos diez años.

Esto obedece a que en los últimos siete años, el 20 por ciento de los agricultores ha emigrado a la ciudad o al exterior, abandonando el campo, ocasionando así un déficit de recursos humanos. Se trata especialmente de jóvenes de las áreas productivas de las zonas rurales. Esto influye en la reducción del volumen de producción.

En los últimos veinte años, los volúmenes de producción se redujeron por diversos factores. El suelo bajó de calidad debido al uso de los productos químicos como fertilizantes y pesticidas que han ocasionado la erosión de la tierra, explicó Paichucama.

En Cochabamba, las variedades potenciales son la desiré porque tiene un tamaño de producción óptimo para su comercialización. Las variedades nativas no son tan grandes como hace 20 o 25 años y esto ha incidido en que la gente deje de producir las variedades nativas y se aferren a la desiré y la wuaych’a, según el director del SEDAG.

Paichucama rechazó los datos del Informe de Milenio, señalando que los volúmenes de producción se mantienen estables en los últimos años.

Otro de los problemas que encara el agricultor es el contrabando. Paichucama dijo que la papa holandesa es una de las variedades que los comerciantes ingresan desde Perú por la elevada demanda para la papa frita.

El precio de su comercialización es más bajo que las variedades producidas en el mercado local. Esto ocasiona que los precios disminuyan y el agricultor se vea obligado a la rebaja para lograr vender su papa aunque “perdiendo”.

Otro problema es el bajo rendimiento por hectárea. Oscila de nueve a diez toneladas por hectárea, cuando el rendimiento podía llegar a 25 toneladas por hectárea.

Paichucama explicó la importancia de incentivar la producción de papa con asistencia técnica a partir de programas a emprenderse el próximo año para garantizar la seguridad alimentaria con soberanía.

Se importa de Argentina y Perú por preferencia y no por carencia del tubérculo


El director general de Producción Agropecuaria y Soberanía Alimentaria del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras, Germán Gallardo, aseguró que la internación de papa al país obedece a la preferencia por la variedad conocida como holandesa y no por la baja en la producción del producto en el país.

Gallardo aclaró que no hay déficit en la producción de papa en el país y “mucho menos en una temporada en la que nos preparamos para la cosecha”. En las zonas de los valles además se cuenta con dos cosechas.

Si bien existe en el mercado nacional la papa peruana, la conocida como holandesa, esto se debe a la preferencia del consumidor y no a la carencia porque los requerimientos han sido cubiertos, insistió la autoridad.

Desde la perspectiva de Gallardo, las condiciones del agricultor tienden a mejorar con las últimas medidas implementadas por el Gobierno. Por ejemplo, con el Seguro Agrario el campesino está protegido ante desastres naturales como heladas, sequías, inundaciones o propagación de plagas.

Antes no existía el seguro y era un riesgo personal del agricultor el buen o mal año que haya tenido.

Otra tarea importante de incentivo a la producción agrícola y al mejoramiento del producto es la desarrollada por el Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal (INIAF), entidad Descentralizada del Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

El Iniaf realiza un importante trabajo de resguardo de cerca de 1.555 variedades de papa en un banco de germoplasma y también “in vitro” para garantizar la conservación de las variedades y asegurar la seguridad alimentaria en el país.

Su responsable, Érick Murillo, señala que el trabajo que se desarrolla está destinado a garantizar la seguridad alimentaria pero con soberanía.

Esto significa que se deben respetar los usos y costumbres de los agricultores, el patrimonio de conocimientos que tiene el pueblo boliviano, así como el patrimonio genético de la papa. Desde la perspectiva de Murillo, la alimentación es un derecho humano y “debemos producir para que los ciudadanos tengan una vida de calidad a través del consumo de alimentos también de calidad”.

Una de las principales metas del Iniaf es consolidarse como el sector agricultor y continuar sembrando porque los que alimentan al pueblo son los agricultores siendo “clave la soberanía en semillas y fertilizantes”.

El Iniaf -dice Murillo- va a generar semilla de categoría alta e ingresar al mercado a través de los productores semilleristas. Esto va a permitir que se deje de importar fertilizantes de baja calidad y reemplazarlos con productos orgánicos nacionales.

Sedag estudia estrategias para mejorar productividad
El Servicio Departamental Agropecuario (SEDAG) emprenderá Complejos Productivos para incentivar el desarrollo de los tubérculos en Cochabamba, según la explicación de su responsable Rubén Paichucama.

La iniciativa está destinada principalmente para la región andina, desde Bolivar hasta Pasorapa (que tiene su zona andina). El programa consiste en el apoyo en la cosecha y postcosecha. Además, se implementará proyectos estructurales como la optimización del manejo de sistemas de riego.

El programa comprende innovación tecnológica y asistencia técnica. La meta es llegar a una producción de 15 toneladas de papa por hectárea, seis más del actual volumen de producción, explicó la autoridad.

Hace dos décadas, la producción en el departamento tenía un rendimiento hasta de 25 toneladas por hectárea debido a que el suelo “era óptimo”. Tenía bastante fertilidad porque los “abuelos y bisabuelos manejaban el material vegetal y utilizaban el guano de oveja y de chivo”, añade Paichucama.

Desde los años 90 se aplican componentes químicos que intoxican el terreno y ocasionan la degradación dando como resultado la reducción del área agrícola, debido a las desertificaciones.

El complejo productivo es integral y apuesta a los manejos de químicos y a los orgánicos, agregó el director del SEDAG.Apuntes.

Características
La papa es un cultivo asociado a la región andina, principalmente en los que se refiere a los Altiplanos Norte, Medio y Sur y Valles Interandinos y Mesotérmicos.

Volumen de producción
Estudios realizados por Proinpa hasta el 2008 reporta que en Bolivia la superficie total sembrada de papa es de cerca de 113.375 hectáreas. El estudio revela que la variedad más cultivada es la desiré con el 15 por ciento de la producción, seguida de la waych’a con el 12 por ciento , las lukis con el 11 por ciento , la imilla negra con 11 por ciento y las qoyllus y otras variedades nativas que ocuparon el 37 por ciento .

Las variedades mejoradas robusta, jaspe, runa, toralapa, revolución, Rosita y puka toralapa fueron sembradas en un 14 por ciento .

Demanda
La waych’a e imilla negra se caracterizan por la forma redonda, ojos profundos, harinosas y alta calidad culinaria.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Entregan 7 cisternas contra la sequía

El gobernador de La Paz, César Cocarico, entregó ayer siete carros cisternas con capacidad de 20.000 litros a favor de 700 familias de los municipios de Curahuara, Papel Pampa y Chacarilla afectados por la sequía.

Los carros cisternas estarán destinados al almacenamiento y la distribución de agua para mitigar los efectos de la sequía que se registra en algunas regiones del departamento de La Paz, confirmó.

Las cisternas demandaron una inversión de 120.000 bolivianos, resaltó Cocarico, quien manifestó que "hemos visto dar prioridad a la provincia Gualberto Villarroel, de manera que se pueda dotar de agua a los pobladores"

lunes, 7 de noviembre de 2011

Analistas se muestran a favor de exportar azúcar excedente

Consideran que exportar ese producto, incentiva la producción nacional.

Analistas económicos resaltaron que un freno a la exportación del excedente de azúcar, generaría un desincentivo para los productores cañeros, lo que a futuro llevaría a una menor producción, y como consecuencia, se producirá una elevación del precio de ese producto.

El viceministro de Desarrollo Rural y Agropecuario, Víctor Hugo Vázquez, ante el interrogante de los productores cañeros sobre cuál será el destino del excedente del azúcar, mencionó que por acuerdo mutuo con representantes de los ingenios azucareros se iniciará un trabajo de forma coordinada a partir del día lunes 7 de noviembre para definir el tema.

Napoleón Pacheco

El director de la Fundación Milenio, Napoleón Pacheco, mencionó que la experiencia de años pasados en relación a restricciones de exportación ha demostrado que cuando el Gobierno restringe, es señal de desincentivo para los productores de caña de azúcar, pues baja la producción y se observa escasez en los mercados.

A través de un estudio realizado hace tiempo por su institución, acerca del efecto que se observó por las prohibiciones y restricciones de exportación de azúcar en los años 2009 y 2010, dijo que se comprobó que una imposición como esa redujo la superficie cultivada, y por tanto, bajó la producción y el efecto fue el desabastecimiento del mercado interno, lo que llevó a la necesidad de importar azúcar de manera acelerada y con costos altos.

Recordó que inclusive se tuvo que importar azúcar de Colombia, producto transportado vía aérea que representó un gasto aparte.

Pacheco recalcó que en base a esa experiencia y por sentido común, se debe autorizar la exportación de azúcar, porque el incentivo para los productores siempre es lograr mejores precios. Acotó que en este momento hay un excedente, habiéndose cubierto la demanda del mercado interno, y que ese sobrante, debe ser exportado y vendido a mejores precios que representarán un aliciente para los productores de la caña de azúcar.

“Abrir la puerta a la exportación de azúcar ayudaría a que en la próxima campaña agrícola, se observe un aumento de la superficie de cultivo, por lo tanto, podría aumentar la producción y cubriríamos nuevamente la demanda interna”, precisó.

Dejo en claro que el no autorizar la exportación, será un desincentivo para el sector privado y nuevamente cree que el Estado cometería un error que el país tendría que pagar en divisas y en escasez con precios más altos del producto.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Por falta de apoyo, Tarija ya no exporta frambuesas y zarzamoras

“Para continuar exportando necesitamos capital y soporte en temas de logística. No hay mercados seguros, transporte aéreo y recursos para comprar los empaques especiales de enfriamiento, que antes eran abastecidos por la Fundación Valles (FDTA Valles)”, detalló el técnico de la Asociación de Fruticultores de Tarija (Afrutar), John Muggeridge.

Sin ese apoyo es imposible reunir la misma cantidad de productos para exportar y en Brasil empezaron a cultivarlos, alertó.

Los afiliados de Afrutar se unieron en 2004 para cultivar, acopiar y vender sus productos y abrir mercados en el exterior. “Lo difícil era hacerlo con productos tradicionales (manzana, durazno), por eso, comenzamos a pensar en los alternativos que no se conocían en Bolivia, pero que eran apreciados en otros países”, recordó.

Luego de un año de investigaciones y pruebas en cultivos, los agricultores produjeron alcaparras, arándanos, frambuesas y zarzamoras. Las frutas las exportaron por vía aérea durante casi cuatro años a Sao Paulo (Brasil).

“Enviábamos ocho contenedores al mes, es decir que exportábamos 400 ó 500 kilos por envío y ganábamos 10 mil ó 15 mil dólares”, precisó.

Se transportaban 60 kilos en contenedores que debían ser de cartón y estar forrados con plastoformo, hielo seco y gel. Este cuidado del empaque es relevante para transportar este tipo de frutos pero también es el aspecto más caro, que antes era subvencionado por FDTA Valles.

Para reunir los volúmenes de exportación, de 20 a 50 agricultores trabajaban bajo contrato. Afrutar entregaba los plantines, daba asistencia técnica en el proceso de cultivo y cosecha. “Ellos debían entregarnos la fruta bajo las normas establecidas”, explicó el agrónomo.

A pesar de que los agricultores estaban cumpliendo y obteniendo ingresos, los pagos no eran inmediatos porque Afrutar no contaba con el capital para cancelar el monto de la exportación por anticipado. “Por ello, el campesino prefiere vender su producto al mejor postor; sin embargo, es el comprador quien gana tres veces más porque realiza un proceso de selección para vender en el mercado nacional. Nosotros, sólo podíamos pagarles cuando el producto llegaba a su destino y en buenas condiciones”.

Tito Alberto Linares, responsable del proyecto de cultivos de alcaparra, de la orden religiosa El Churquial, al respecto añade que otro problema del campesino tarijeño es que en poca extensión de terreno siembra papa o maíz y cuando cosecha, todos los demás lo hacen, y eso no lo deja ser competitivo en el mercado. “No llega a ganar ni $us 600 por cosecha. Con la alcaparra se tiene un rendimiento de 8.000 kilos por hectárea, y obtiene más de $us 24.000”.

En Bolivia, los únicos cultivos de alcaparra están en el valle central de Tarija y el proyecto cumple con promover que en poco espacio se logre más rentabilidad, precisó.

El presidente de Afrutar y productor de la población de Canasmoro, Gregorio Perales, detalló que existen 23 parcelas de arándano diseminadas en el valle tarijeño y que el cultivo se está probando en diferentes pisos ecológicos para ver en qué zona se adapta mejor.

Para ampliar la producción de ése y otros productos alternativos y generar mayores ingresos, Perales solicitó apoyo del Gobierno. “Al año, por parcela producimos 1.000 kilos de arándano y se gana Bs 50.000 por cosecha vendida”.

Utilidades y cuidado de los cultivos

-Según Tito Alberto Linares, existen muchas maneras de utilizar las alcaparras. “En el exterior se conoce como un delicioso ingrediente de la comida gourmet y por sus propiedades medicinales”, indicó.

-Gregorio Perales explicó que los cultivos de frambuesa se deben mantener limpios, fumigar constantemente contra los pulgones e incorporar abonos químicos. “La planta necesita un PH (potencial de hidrógeno) muy bajo, de 4 a 6.5 en la escala de medición”.

Inmigrantes triunfan en la industria del azúcar en Santa Cruz

Llegó a Santa Cruz a los 16 años. Llevaba consigo solamente una muda de ropa, pero, eso sí, muchas ilusiones de salir adelante y dejar atrás la pobreza.

Teodosia Quiroz Saravia, ahora con 56 años, ahora es una empresaria con propiedades y dinero gracias a su arduo trabajo y la remuneración que le dio la zafra de caña de azúcar.

Dejó su natal Llallagua (Potosí) hace 40 años en busca de trabajo y una oportunidad para mejorar su vida y la de su familia.

"Mi familia era pobre. Mi padre era bien... bien pobre. No teníamos nada, ni casa. Por eso me vine a este lado", relata la mujer.

El clima y las oportunidades de trabajo en Santa Cruz la sedujeron.

Los tres primeros años viajó a Santa Cruz acompañada de su padre y su hermana a trabajar en la cosecha de algodón. Luego resolvió aventurarse ella sola. Las labores pesadas nunca la intimidaron.

Después de trabajar durante cuatro años en la cosecha de algodón, decidió probar suerte en la zafra en la localidad de Montero, al Norte de Santa Cruz.

Machete en mano cortaba las cañas y las cargaba a las chatas (carrocerías acopladas a camiones o tractores) que transportaban esta materia prima para la elaboración del azúcar hasta los ingenios establecidos en el denominado Norte Integrado de Santa Cruz. También trabajó como transportista.

"Llevo pantalón y pollera", asegura con orgullo.

¿Qué ha conseguido en todo este tiempo con su trabajo? es la pregunta que surge en medio de la conversación con esta mujer que nació en una mina de Siglo XX.

"Ahora tengo tres camiones, una cargadora, dos tractores, cuatro chatas, una casa en Montero y mis lotecitos", responde sin disimular su orgullo.

ARDUO TRABAJO. Empezó cosechando algodón y trabajando en la zafra. Gracias a que pudo ahorrar desde el primer día logró comprarse sus primeras hectáreas de tierra.

La suerte de esta migrante fue que la tierra en ese entonces tenía un precio bajo, cien dólares por hectárea. Actualmente la misma extensión vale entre dos a tres mil dólares.

El patrimonio de Teodosia ha aumentado considerablemente, desde las nueve hectáreas que había adquirido en los primeros años de su estadía en Santa Cruz hasta lograr las 200 que tiene ahora.

Esta mujer empresaria trabaja con el Ingenio Guabirá. Este año entregó 7.300 toneladas de caña. En 2010, la cantidad fue superior en 100 toneladas.

El ingenio paga 24 dólares por tonelada de caña, como promedio.

Teodosia confiesa que se siente todavía con la suficiente energía para seguir trabajando en sus cañaverales. Pese a que no concluyó sus estudios en la escuela, asegura que es muy buena en matemáticas.

Francisco Dorado es otro inmigrante que ha logrado con mucho éxito integrarse a la actividad económica de la caña de azúcar en el Norte Integrado de Santa Cruz; ahora ocupa el cargo de presidente de la Unión de Cañeros Guabirá.

“Logré mis metas en Santa Cruz gracias al trabajo”

Santiago Espinoza Mendoza es otro inmigrante que logró triunfar en Santa Cruz en la industria de la caña de azúcar. Confiesa que al principio fue muy duro: su familia no tenía dinero ni para comer y se veía obligado a prestarse de sus vecinos.

Sin embargo, su firme determinación de triunfar en la vida le ayudó.

"Logré mis metas y ahora hasta a mis hijos les he dado terrenos y ellos son también cañeros", relata .

Santiago, oriundo de Potosí, empezó como zafrero, cuando llegó a Santa Cruz.

Su esfuerzo le permitió comprarse terrenos, luego tractores y una cargadora de caña.

Este empresario ocupa actualmente el cargo de presidente de la Unión de Cañeros Unagro.

Decidió dejar su natal Potosí por la precaria situación en la que vivía junto a su familia. Las granizadas y otras condiciones climáticas adversas le impulsaron a migrar a Santa Cruz.

“Muchos de mis compañeros se quedaron en mi pueblo y ahora están fregados, no tienen siquiera un terreno”, afirma.

Arribó a Santa Cruz cuando tenía 14 años y empezó durmiendo en el campamento junto a sus compañeros. Uno de sus primeros logros, según él, fue comprarse una colcha.

Ahora tiene 200 hectáreas de caña de azúcar, una cargadora, dos camiones, dos tractores y varias chatas.

15 mil familias viven de la zafra

Abril es uno de los meses más esperados por miles de familias en el Norte Integrado de Santa Cruz. Es el inicio de la zafra de la caña de azúcar. La rueda de la economía empieza a girar en torno a esta industria.

Iván Choque, quien acude a la zafra desde hace seis años en Montero, afirma que para él y su familia “es una bendición” la llegada del mes de abril porque eso les representa ingresos extras durante seis o más meses.

Cuando no está trabajando en los cañaverales, este orureño se dedica a trabajar a tiempo completo en su gomería, un pequeño negocio que ha abierto en una zona periférica de Montero.

"La gente se desespera para que llegue la zafra porque mueve la economía; los comerciantes venden más y miles consiguen trabajo. Hay más recursos y todos hacen inversiones en la región", confirma el presidente del Ingenio Guabirá, Mariano Aguilera.

Los habitantes del Norte Integrado de Santa Cruz reciben con una fiesta el inicio de la zafra. El ballet de niños de la Casa de la Cultura de Montero interpreta para los visitantes un baile en homenaje a esta actividad económica. En Santa cruz se elige también a la Reina de la Caña y del Azúcar.

Cuatro provincias del Norte de Santa Cruz son las que se benefician en forma directa: Obispo Santiestevan, Warnes, Sara y Ñuflo de Chávez.

EMPLEOS

La economía del azúcar genera cientos de trabajos directos y permite la subsistencia de miles de familias. Guabirá emplea a 1.200 trabajadores en el procesamiento del azúcar y compra caña a un poco más de 1.500 productores.

Por su parte, el Ingenio Unagro (Unión Agroindustrial de Cañeros) emplea en forma directa a 650 trabajadores, todos ellos registrados en planillas de la empresa.

El presidente del Ingenio Guabirá, Mariano Aguilera, estima que la economía de la caña de azúcar beneficia a más de 15 mil familias con trabajos directos e indirectos: desde el zafrero, pasando por el transportista, el gomero, el refresquero y el comerciante entre otros.

Otro grupo importante que se beneficia con la industria del azúcar es el de los productores de materia prima.

El presidente de la Unión de Cañeros Guabirá, Francisco Dorado, explica que esta institución aglutina a 1.500 personas.

Los productores de caña de azúcar emplean en el Norte Integrado de Santa Cruz a cerca de 3.000 zafreros entres los meses de abril y octubre.

Cada zafrero recibe 30 bolivianos por tonelada de caña que corta. Una persona puede sacar cada día como promedio unas ocho toneladas. Los zafreros sólo se dedican a hacer el corte de la caña, porque el cargado es mecánico.

El productor de caña Wálter Löhner Paz asegura que por tradición su familia sólo utiliza la zafra manual con la finalidad de dar empleo a los bolivianos. En sus cañaverales utiliza a 30 zafreros entre abril y octubre.

Los zafreros que contrata Löhner son de Izozog, región de Santa Cruz en la que habita una etnia guaraní. Las 30 personas cortan una hectárea de caña por día.

ESTÍMULOS

El presidente del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Wilfredo Rojo Parada, reitera que cuando se inicia la zafra de la caña o de otros productos empieza a moverse la economía. Se beneficia el sector del transporte de todo el país.

Añade que es importante que el Gobierno dé estímulos en créditos y tecnología a los productores de la agroindustria para que se fomente la creación de empleos.

Según Rojo Parada, la industria del azúcar genera 10 mil empleos directos en el Norte de Santa Cruz.

En Montero, cuando se inicia la zafra, todos los negocios empiezan a florecer. Se mueve el comercio, el servicio, el transporte y hay mucha gente que se dedica a la zafra, concluye Parada Rojo.

EL PROCESO

Los productores llevan la caña de azúcar hasta el ingenio en chatas impulsadas por camiones o tractores. Después del pesaje, los técnicos realizan el análisis para verificar la calidad de la materia prima; los porcentajes de sacarosa (azúcar) y de fibra.

La materia prima es llevada a los trapiches, mediante alimentadores. En esta etapa se extrae el jugo de la caña de azúcar y se lo separa de la fibra. El denominado bagazo (residuo) se utiliza para generar energía eléctrica.

El jugo que se obtiene de los trapiches se somete a un proceso de depuración, para lo cual se agrega el dióxido de azufre. Esta es la única etapa en la que se agrega un compuesto químico.

Una siguiente etapa consiste en eliminar el agua mediante el vapor. Se inicia entonces el proceso de cocimiento a temperaturas elevadas.

Otras etapas en el ingenio son la cristalización, el centrifugado, el secado y el embolsado del producto final.

El proceso de producción empieza en el mes de abril con el inicio de la zafra y concluye en octubre.

Para transformar la caña en azúcar, desde la llegada de la materia prima hasta el embolsado del producto final se demora unas 20 horas.

El ingenio Guabirá procesa actualmente 17.500 toneladas de caña por día durante los seis meses que dura la zafra.

Plagas causan pérdidas del 20 por ciento

Aproximadamente el 20 por ciento del área cultivada de caña de azúcar ha sido afectada en la última gestión a causa de las plagas, especialmente una que atacó con fuerza, la llamada "gallinita ciega".

En algunos terrenos, las pérdidas alcanzan a la totalidad del área cultivada, mientras que en otros, los daños no sobrepasan el diez por ciento. Los cañeros buscan neutralizar los efectos de esta plaga mediante la liberación de insectos depredadores de las plagas, los mismos que son cultivados en laboratorio.

La “gallinita ciega” (un gusano) ataca a la raíz de la caña y debido a que la planta ya no puede absorber el agua para alimentarse se seca y se cae.

OPINIÓN realizó una visita a los cañaverales de Santa Cruz y a los ingenios Guabirá y Unagro, en una actividad organizada por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior y los productores cañeros.

DAÑOS El tesorero de la Unión de Cañeros Guabirá, José Luis Aguilera, explica que esta plaga, llamada también “pan de gallina”, está causando graves daños en los cañaverales.

El Centro de Investigación y Transferencia de Tecnología de la Caña de Azúcar (Cittca) trabaja en la investigación y control de plagas en su laboratorio.

El director ejecutivo del Cittca, Carlos Costas, explica que los insectos que ayudan a combatir las plagas son producidos en laboratorio.

Los controles biológicos son los más efectivos para combatir las plagas.

La “gallinita ciega” es una plaga que se viene estudiando desde hace varios años. Causa pérdidas considerables a los cañeros y fue especialmente perjudicial el año 2010 y parte de 2011.

Costas explica que una de las causas para que hayan proliferado estos insectos (gallinita ciega) es la sequía que castigó a Santa Cruz el año 2010.

Los depredadores de “la gallinita ciega” disminuyeron a causa de la sequía, por lo que esta plaga proliferó.

El Cittca trabaja asimismo en la producción de variedades más resistentes.

Una variedad se consigue en diez años como promedio. Cada nueva planta debe ser más resistente a las plagas y a la sequía.

LAS QUEMAS Los productores de caña tienen la costumbre de quemar sus cañaverales para facilitar la zafra. Sin embargo, el Gobierno ha observado esta situación en los últimos años, a causa de la contaminación, y ha elaborado una norma que prohíbe la continuidad de esta práctica.

Los productores argumentan que los zafreros no quieren cortar la caña en fresco (sin quemar) porque su ganancia es menor, además tienen temor a las víboras y arañas.

El tesorero de la Unión de Cañeros Guabirá, José Luis Aguilera, asegura que la quema de los cañaverales es una costumbre bastante arraigada en Santa Cruz.

Sin embargo aclara que los cañeros queman un promedio de 100 mil hectáreas cultivadas de caña cada año, que representa un porcentaje pequeño en relación a las 2,3 millones de hectáreas que se incendian en Bolivia a causa de los chaqueos.

"Un cañaveral arde apenas diez minutos y se apaga inmediatamente. No es lo mismo que quemar un monte que queda por más de dos semanas ardiendo", argumenta.

Si los productores no queman los cañaverales queda en sus propiedades el rastrojo (residuos de la caña) y existe el riesgo de que alguna persona accidental o intencionalmente inicie fuego.

El peligro mayor para los productores de caña es que las plantas que están en crecimiento se arruinen por efecto del fuego. Cada año, los incendios, además de las plagas, provocan pérdidas significativas a los productores de caña.

Los incendios provocan incluso la quema de maquinaria valuada en miles de dólares.

En el último año se quemaron tres máquinas cosechadoras, cada una de ellas cotizada en 500 mil dólares.

El presidente de la Unión de Cañeros Guabirá, Francisco Dorado, afirma que es necesario hacer la quema para facilitar el trabajo de los zafreros y disminuir los riesgos.

La legislación en Bolivia

El Decreto Supremo 24124 aprueba el plan de uso de suelos para el departamento de Santa Cruz. Esta norma fue elevada a rango de ley el 4 de noviembre de 2003.

Señala que sólo se permite la quema en áreas de pastizales para ganadería extensiva.

Asimismo, el proyecto de ley de emergencia forestal, en su artículo 13, señala que (los agricultores) están obligados a eliminar la quema en los cañaverales, rastrojos y otros en un plazo máximo de 3 años.

OTRAS LEGISLACIONES

El director ejecutivo del Cittca, Carlos Costas, asegura que legislaciones de países vecinos son menos duras.

Citó como ejemplo la norma brasileña que otorga plazo hasta el año 2021 para que los agricultores dejen de utilizar la quema como parte de la cosecha de la caña.

En el caso de Argentina, Costas explica que algunos municipios tienen un programa de erradicación voluntaria. En el municipio de Cruz Alta (Tucumán) se quiere eliminar el 100 por ciento de la quema antes de 2024.

ESTADÍSTICAS DE LA CAÑA DE AZÚCAR
La caña rebrota hasta seis veces

CUIDADOS Una vez que se corta la caña, ésta puede rebrotar hasta seis veces. En terrenos fértiles llega a medir hasta cinco metros.

En terrenos arenosos la altura de la caña alcanza como máximo dos metros. Por recomendación de los técnicos, cada año se debe renovar al menos el 20 por ciento de los cultivos de la caña.

Cosecha manual y mecanizada

DOS TÉCNICAS La cosecha de la caña se hace de dos formas: la manual y la mecanizada.

Manual. Los zafreros utilizan machetes para cortar la caña desde su base. Esta técnica subsiste. Mecanizada. Se utiliza máquinas cosechadoras, que si bien hacen un trabajo más rápido, disminuye la demanda de mano de obra.

9,5 millones de quintales de azúcar

la producciÓn De azúcar a nivel nacional superó las expectativas de los cañeros. Gracias a una buena zafra esta gestión se ha procesado 9,5 millones de quintales de este producto. La demanda del mercado local llega a 7,5 millones de quintales.
Ingenios piden exportar excedente

AZÚCAR El excedente de 2 millones de quintales deberían ser exportados, según los ingenios Guabirá y Unagro.

Para procesar los 9,5 millones de quintales de azúcar, los productores de todo el país utilizaron alrededor de 4 millones de toneladas de caña.

En el país hay 140 mil hectáreas de caña de azúcar cultivadas.

EEUU es el mejor comprador del café orgánico boliviano

En 2010 y 2011 se cultivaron cerca de 23 mil hectáreas de plantas cafetaleras. El 32% de los 80 mil sacos de 70 kilos que produjo Fecafeb en un año se destinó al país del norte, y el 25% al mercado europeo.

La Paz

Cambio

Estados Unidos (EEUU) es el primer cliente del café boliviano de exportación, pues absorbe el 32% de la producción que por año alcanza a 80 mil sacos de 70 kilos cada uno, informó el presidente de la Federación de Caficultores Exportadores de Bolivia (Fecafeb), Eustaquio Huiza.

El segundo comprador es Europa que demanda el 22% y hasta 25% de la producción que proviene casi en su totalidad de Fecafeb, seguido de Japón.

El café cultivado en Bolivia es el llamado arábica, que posee variedades como la criolla, la más producida por su rendimiento. Le siguen la caturra y el catuei, ambas de reciente introducción.

Se calcula que entre 2010 y 2011 se sembraron 23 mil hectáreas. El número exacto de cultivos se conocerá al concluir el censo cafetalero que realiza el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

La actividad involucra a unas 22 mil familias de pequeños agricultores que producen el 95% del café nacional, dijo el viceministro de Desarrollo Rural, Víctor Hugo Vásquez.

Sólo Fecafeb reúne a 12 mil familias productoras de 40 asociaciones que manejan la marca Yungas. Algunos usan la denominación de origen que distingue el piso ecológico donde creció la especie.

Según Huiza, los productores son del norte paceño, en Caranavi, Nor y Sud Yungas, Inquisivi, Larecaja y en la provincia Franz Tamayo, además del Chapare en Cochabamba y en Yapacaní, Santa Cruz, cerca del parque Amboró.

En los procesos de transporte, comercialización e industrialización trabajan ocho mil personas, según los cálculos de Vásquez.

Promoción

Huiza indicó que la calidad del café nacional es mejor que otros países y posee certificación orgánica, pero carece de promoción.

Colombia invierte unos 9 millones de dólares anuales para promover su café, y Bolivia nada. Entre 2007 y 2009 la cooperación americana invirtió 200 mil dólares por año para promover el producto a través de la feria Taza de Excelencia, organizada en Caranavi, capital cafetalera.

Esta ayuda incidió en el crecimiento del número de cafetaleros y permitió demostrar que Bolivia produce buen café y que puede obtener buenos precios para su venta.

En ese sentido, Fecafeb y la Cámara de Exportadores de La Paz (Camex) organizaron la Taza de Comercio Justo, cuyo evento concluyó en octubre y despertó el interés de compradores franceses.

Precios

Huiza recordó que entre junio y julio de este año, la cotización del café en la bolsa de New York alcanzó un precio récord cuando llegó a 3,6 dólares la libra, aunque después tuvo una tendencia a la baja. En este momento cuesta 2,2 dólares.

Explicó que esas variaciones se deben en parte a especuladores nacionales e internacionales que distorsionan el mercado.


DATOS

• Acidez: El café de altura posee mayor acidez, lo que lo hace uno de los preferidos en el mercado extranjero. El número de productores crece cada vez más porque su precio está asegurado, a diferencia de lo que ocurre con los cítricos.

• Precios: En Bolivia una bolsa de café Yungas de 250 gramos cuesta 25 bolivianos, y el kilo 100. Para el exterior, la bolsa de 200 gramos vale como mínimo 5 dólares (39 bolivianos). Los precios varían según la calidad del producto.


Producto con alto precio internacional

Estados Unidos es el mejor pagador del café orgánico y en particular el producido por la Central Local de Cooperativas Agropecuarias Caranavi (Celccar), destacó su presidente, Plácido Mendoza.

En la última negociación se obtuvo un plus de 55 dólares sobre la base de 259 dólares por libra de café. La variación con el mercado europeo es de 5 a 10 puntos. En cambio, el precio de venta en Bolivia compensa el procesado.

Exportación

En los antecedentes de exportación anual de Celccar se detalla la venta de nueve contenedores a Estados Unidos, cada uno contenía 280 bolsas de 70 kilos.

En la actualidad, el volumen de producción de las ocho asociaciones que conforman el Celccar es algo menor, porque están en etapa de renovación y poda de plantas.

Las 160 familias cafetaleras ligadas a Celccar invierten 7.800 bolivianos por hectárea sembrada. El costo incluye la preparación de suelos, compra de almácigos, contratación de personal para alisado de suelos y la plantación.

Para invertir, los productores pueden recurrir a financieras como el Banco de Desarrollo Productivo (BDP), el Banco Fie y Prodem, entidades que trabajan con los agricultores desde hace tres años.

La cosecha anual crece a medida que las plantas se desarrollan, por lo que el nivel de ganancias se consigue a partir del tercer año.

Por hectárea, las plantas rinden de 30 a 40 quintales de café, cuyas propiedades pueden ser degustadas por quienes visitan la localidad de Caranavi y acuden a la cafetería de propiedad de Celccar.

Al menos 3.300 niños dejan los cañaverales y retornan a la escuela

Cerca de 3.500 niños trabajaban en la zafra de la caña hasta el año 2006, cifra que disminuyó drásticamente gracias a un programa implementado por la Gobernación de Santa Cruz, con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

El gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas, dice que en los últimos cinco años el porcentaje de niños zafreros bajó considerablemente. Al menos 3.300 de ellos dejaron los cañaverales y regresaron a sus escuelas.

El programa "Hagamos Equipo-Hacia el Triple Sello", dependiente de la Gobernación de Santa Cruz, trabajó con los productores cañeros y con los ingenios de esta región.

Los resultados, bastante alentadores, señalan que 483 productores de caña demostraron que no utilizan a niños zafreros en los cañaverales. Como reconocimiento recibieron certificaciones de cero trabajo infantil en la ciudad de Montero (Santa Cruz)

"Un niño menos en la zafra es un niño más en la escuela". Ése es el objetivo que persigue el programa "Cero Trabajo Infantil", según el gobernador Rubén Costas.

El programa "Hagamos Equipo-Hacia el Triple Sello" contó con el respaldo de la Asociación para la Erradicación de la Pobreza, las defensorías de la niñez y adolescencia de los municipios involucrados en la zafra de la caña, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior y los ingenios Guabirá y Unagro, además de la Unión de Cañeros Guabirá.

El triple sello busca erradicar el trabajo infantil, el trabajo forzoso y la discriminación.

El productor cañero Salvador Ric reconoce que “es inhumano” tener a niños trabajando en la zafra, por lo que considera un logro haber erradicado el trabajo infantil de los cañaverales.

Añade que se está evitando que los niños trabajen en los campamentos zafreros, en la lechería, ganadería y otros ámbitos laborales. En su opinión, los niños deben estudiar y jugar, actividades que son importantes para su edad.

"No me cabe en la mente niños trabajando", señala.

Para los padres era muy común llevar a sus hijos a la zafra, como una ayuda para obtener más dinero.

El programa trabajó en la concienciación a padres y productores de caña para hacerles entender que no se podía vender un producto, el azúcar, con el estigma del trabajo infantil.

Ric advierte que los niños que trabajan en la zafra tienen menos posibilidades de estudiar y a la larga están condenados a vivir en la pobreza.

Wálter Löhner Paz, otro productor cañero, explica que están trabajando desde hace cuatro años para erradicar el trabajo infantil de la zafra.

ESFUERZO

El representante de Unicef Ludwig Guendel confirma que el esfuerzo implementado por varias instituciones de Santa Cruz busca que los niños dejen de trabajar en los cañaverales.

Destaca que se está logrando erradicar el trabajo infantil de la zafra gracias a la voluntad de los empresarios y productores de caña.

Las familias también entendieron que es más rentable que los niños asistan a la escuela que estén trabajando en la zafra.

Sin embargo, Guendel reconoce que los pocos niños que aún trabajan en los cañaverales de Santa Cruz y Tarija representan un reto para las instituciones que llevan adelante este programa.

"Lamentablemente algunos productores siguen utilizando la mano de obra de niños en la zafra", dice.

Cañeros erradican el trabajo infantil

El aÑo 2005 se inicia el proceso en base a la firma de un convenio con los ingenios azucareros y alcoholeros para evitar el trabajo de niños, niñas y adolescentes en la producción de azúcar, el cual es reforzado el 2007. Los cañeros se comprometen a un proceso de erradicación progresiva del trabajo infantil.
Las ventajas del triple sello

EL OBJETIVO del triple sello es asegurar al comprador que un producto boliviano es obtenido “libre de trabajo infantil, libre de discriminación y libre de trabajo forzoso” a lo largo de toda su cadena productiva. Colabora con las iniciativas que velan por los derechos de la niñez, las mujeres y los trabajadores.

Facetas de la producción del azúcar

Los ingenios azucareros de Santa Cruz funcionan durante seis meses seguidos, el tiempo que dura la zafra.

A finales del mes de abril se inicia el cortado de la caña. Miles de zafreros, cientos de Santa Cruz, y muchos otros del interior llegan hasta la ciudad oriental para enrolarse en estas labores.

“El azúcar se hace en el campo, en los ingenios lo único que hacemos es la transformación”, asegura el presidente del Ingenio Guabirá Mariano Aguilera.

El trabajo de los ingenios termina en el mes de octubre y los agricultores empiezan a preparar sus terrenos.

Muchos de los migrantes que llegaron a Santa Cruz en los años 70 y 80 se han convertido en empresarios exitosos.

Francisco Dorado, Teodosia Quiroz y Santiago Espinoza son tres ejemplos de que gracias a la perseverancia es posible encontrar oportunidades de vida en Santa Cruz.

Mariano Aguilera afirma que en Santa Cruz se recibe con los brazos abiertos a todos los migrantes que llegan a este departamento a trabajar.

Concluye que el desafío de esta industria, que mueve la economía del norte de Santa Cruz, es mejorar la calidad de la caña de azúcar, generar más fuentes de empleo y que este alimento no falte en la mesa de los bolivianos.